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iPad Air M4 vs iPad Pro M5: cuál comprar según tu uso
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iPad Air M4 vs iPad Pro M5: cuál comprar según tu uso

Si estás dudando entre el nuevo iPad Air M4 y el iPad Pro M5, esta comparativa te va a ayudar a tener mucho más claro dónde poner exactamente tu dinero sin que te vendan humo.

El mercado de los iPads ha cambiado para siempre. Ya no hablamos solamente de pantallas llamativas, sino de máquinas portátiles que integran una inteligencia artificial muy potente directamente en sus entrañas.

Históricamente, la gama intermedia de Apple siempre tuvo recortes evidentes que te dejaban con ganas de más, pero este año la película cambia por completo, porque el iPad Air ha recibido especificaciones de infarto.

Por un lado, tenemos un dispositivo fantástico que democratiza la potencia extrema para casi todo el mundo. Por otro, una auténtica bestia orientada a los profesionales más rigurosos que no pueden permitirse perder ni un solo segundo en su flujo de trabajo.

iPad Air M4: potencia para casi todo el mundo

Empezamos hablando del motor principal del iPad Air.

El nuevo iPad Air da un salto cualitativo asombroso al integrar el chip M4. Según los datos, es hasta un 30% más rápido que la generación anterior, lo cual es una auténtica barbaridad.

Este procesador viene con una gráfica de 9 núcleos que, por primera vez a este precio, incluye trazado de rayos por aceleración de hardware.

Literalmente, tu tablet va a volar si te pones a jugar juegos exigentes o incluso a diseñar.

Y ojo, porque esto no es solamente para los más frikis de los números. En tu vida cotidiana, esto significa simplemente que el iPad te va a durar años rindiendo sin despeinarse lo más mínimo.

Además, el nuevo motor neuronal de 16 núcleos es muy rápido y permite procesar tareas de inteligencia artificial en el propio dispositivo.

Es un nivel de potencia brutal que antes costaba mucho más.

Tanto si eliges la versión de 11 pulgadas como la de 13 pulgadas, el iPad Air con este procesador es una pasada y se ríe de casi cualquier ordenador portátil de su mismo rango de precio.

iPad Pro M5: potencia para profesionales

Si lo tuyo verdaderamente es la potencia y la exigencia pura y dura, el iPad Pro estrena el procesador M5.

Esto ya es jugar en otra liga totalmente distinta, pensado para editores de video pesado, animadores, diseñadores y profesionales que necesitan tiempos de renderizado muy bajos.

Lo curioso aquí es que Apple divide este chip en dos versiones según el almacenamiento que escojas.

Si compras el modelo de 256 GB o 512 GB, te llevas una CPU de 9 núcleos.

Sin embargo, si vas por los modelos de 1 TB o 2 TB, tienes la configuración completa con 10 núcleos.

Da igual la versión que elijas: el M5 va a superar al M4 en velocidad y en lectura de archivos, reduciendo tiempos de exportación y moviendo proyectos pesados con más soltura.

Es una máquina de trabajo perfecta que no conoce el significado de la palabra lag.

Tanto en su formato de 11 pulgadas como en el de 13 pulgadas, el iPad Pro mueve aplicaciones grandes como si fueran simplemente el bloc de notas.

Si tu sueldo depende de entregar grandes proyectos a tiempo y necesitas mover gigas de información sin pestañear, este iPad te puede salvar la vida. Eso sí, prepárate para pagarlo a precio de oro.

Memoria RAM: una mejora importante en ambos modelos

Uno de los mayores dolores de cabeza históricamente con Apple ha sido la limitación de memoria RAM.

Te gastabas mucho dinero y te daban unos escasos 8 GB. Aunque los dispositivos de Apple están muy optimizados, al final eso limita mucho las aplicaciones en segundo plano.

Pues bien, el nuevo iPad Air llega con 12 GB de memoria RAM desde su versión más económica.

Esto es un salto histórico que te garantiza que el sistema no va a cerrar tus ventanas de golpe y que vas a poder hacer mucha multitarea.

En la otra esquina, el iPad Pro también viene con esos 12 GB desde el modelo de entrada, pero lo hace con una velocidad de transferencia muchísimo mayor.

Y si te vas a las versiones de 1 TB o 2 TB, Apple mete directamente 16 GB de RAM ultrarrápida.

Esta mejora en ambos modelos no es un capricho. Es una necesidad para soportar las nuevas funciones de inteligencia artificial integradas en el sistema.

Así que, sea cual sea el que compres, te aseguras de tener gasolina suficiente para exprimir la multitarea real sin los tirones del pasado.

Batería y temperatura

Cualquier persona podría pensar que, al meter semejante bestialidad de procesadores en el iPad Air y el iPad Pro, estos equipos se calentarían demasiado y la batería duraría muy poco.

Pero curiosamente demuestran hacer todo lo contrario.

A pesar de ser ultrafinos, el iPad Pro gestiona el calor de una manera asombrosa.

Apple promete las típicas 10 horas genéricas para sus equipos, pero el iPad Pro saca músculo gracias a la eficiencia energética de sus píxeles orgánicos y al silicio.

Si le exiges el máximo rendimiento, el modelo de alta gama retiene mejor su autonomía.

Obviamente, si decides ir por los modelos de 13 pulgadas de ambos equipos, vas a tener baterías físicamente más grandes, lo que puede dar un pequeño empujón extra.

En definitiva, no te vas a quedar tirado fácilmente con ninguno de los dos.

Pantalla del iPad Air M4

Ahora hablemos de lo que vas a estar mirando todo el día.

El iPad Air confía en la tecnología Liquid Retina, que básicamente es un panel IPS de toda la vida, pero muy bien trabajado.

Se ve increíblemente bien, ofrece colores fieles y precisos gracias a su calibración, y es perfecta para ver series largas, tomar apuntes o simplemente navegar.

Sin embargo, siendo justos, tiene sus peros evidentes.

Esta tecnología de panel sigue limitada a 60 Hz de tasa de refresco, algo que a estas alturas puede chocar un poco.

Además, al no disponer de zonas de iluminación totalmente independientes, los negros no se van a ver del todo puros.

Las películas oscuras se pueden ver ligeramente grisáceas. No te va a arruinar la experiencia, pero si eres un purista del cine o del color, puede saberte a poco.

Aun así, tanto en la versión de 11 pulgadas como en la de 13, el panel del iPad Air es uno de los mejores de su categoría.

Es un espléndido lienzo digital que mantiene el precio general a raya sin sacrificar demasiado la calidad visual del ecosistema.

Pantalla del iPad Pro M5

Si enciendes la pantalla del iPad Pro, literalmente te va a explotar la cabeza.

Apple ha metido aquí un panel OLED en tándem, que básicamente significa que son dos pantallas orgánicas fusionadas microscópicamente.

Esto soluciona el viejo problema de que el OLED no brille lo suficiente.

El contraste conseguido es totalmente absorbente, con negros tan puros que hacen que las imágenes parezcan salir de la pantalla.

Los números son de locos: 1000 nits de brillo sostenido a pantalla completa y 1600 nits de pico máximo cuando ves contenido en HDR.

Ver un video aquí o editar una fotografía a nivel profesional es una gozada visual absoluta.

Ya sea que elijas el formato de 11 pulgadas o el de 13 pulgadas, el iPad Pro justifica gran parte de su precio por este componente.

Es casi como tener un monitor de referencia profesional en formato tablet.

ProMotion: 120 Hz frente a 60 Hz

La joya de la corona del panel más caro no es únicamente el contraste o el color, sino cómo se mueve.

El iPad Pro incluye tecnología ProMotion, que le permite variar inteligentemente la frecuencia de la pantalla desde 10 Hz hasta 120 Hz.

Si estás leyendo tranquilamente un artículo, baja al mínimo para no gastar batería. Pero si haces scroll rápido, ves videos o juegas, todo vuela.

Esta tecnología marca una diferencia brutal frente a los 60 Hz del iPad Air.

Si sueles dibujar con Apple Pencil, vas a notar inmediatamente que el trazo es mucho más preciso, sin retraso perceptible por el ojo humano.

Es una conexión táctil casi mágica que muchos artistas digitales van a valorar.

Muchos usuarios dicen que no se nota la diferencia, pero una vez que te acostumbras a los 120 Hz del modelo Pro, volver a los 60 Hz sí se nota.

Es un pequeño pero gran detalle premium que cambia la percepción de velocidad entre los dos modelos.

Vidrio nanotexturizado en el iPad Pro

Si te dedicas profesionalmente a la fotografía o al diseño, y trabajas mucho en exteriores, hay un detalle del iPad Pro que puede volverte loco.

Apple ofrece la opción de vidrio nanotexturizado, pero está reservada solamente para los modelos de 1 TB o 2 TB.

No es una pegatina mate. Es un grabado microscópico en el cristal.

Imagina estar sentado en una terraza con mucho sol o en un plató lleno de focos potentes.

Mientras una pantalla normal reflectante puede dificultar mucho la visibilidad, con este cristal difuminado puedes trabajar más cómodamente sin tanto reflejo y manteniendo la fidelidad del color.

Evidentemente, es un extra muy de nicho y muy caro.

Si estás harto de ver tu reflejo en la pantalla del iPad, puede ser una gran solución.

Eso sí, hay que cuidarlo muy bien, porque necesita un paño de microfibra especial para no dañarlo.

Carga y puerto USB-C

En la carga tenemos una diferencia importante.

Históricamente, cargar por completo tablets grandes y potentes ha sido un proceso largo, pero el iPad Pro cambia las reglas del juego con carga rápida gracias a su puerto USB-C, que además es Thunderbolt.

Esto es un salvavidas si viajas constantemente o saltas de reunión en reunión.

En poco tiempo puedes tener una buena parte de batería lista para aguantar la tarde.

El iPad Air también carga por USB-C y carga bastante rápido, pero no llega al nivel del iPad Pro en este apartado.

Conectividad: Wi-Fi 7 y 5G

Ahora toca hablar de conectividad.

Tanto el iPad Air como el iPad Pro vienen equipados con conectividad moderna, incluyendo Wi-Fi 7.

Ambos equipos pueden volar cuando los conectas a un buen router moderno.

Esta tecnología permite pasar archivos pesados, usar AirDrop, mandar imagen a una televisión y trabajar con una conexión más estable y rápida.

También hay versiones con conectividad 5G para usar internet en cualquier lugar.

Eso sí, recuerda que estas versiones funcionan mediante tecnología eSIM virtual, eliminando la ranura SIM física.

Es un sistema cómodo y seguro.

Si pagas el sobreprecio por tener internet en cualquier lugar, ambos equipos ofrecen una experiencia muy completa.

Precio del iPad Air M4

Ahora vamos al momento de abrir la cartera.

El iPad Air de 11 pulgadas parte de una cifra más sensata y equilibrada, teniendo en cuenta que incluye el motor M4.

Si prefieres disfrutar de la pantalla más grande de 13 pulgadas, el precio sube.

Un gran truco aquí está en elegir bien el almacenamiento interno, porque los 12 GB de RAM vienen incluidos desde el modelo más barato.

Eso permite no tener que subir peldaños a lo loco solo para conseguir más memoria.

Aunque claro, esto depende de tus necesidades. Si lo configuras al máximo, puedes acercarte mucho a precios de la gama superior, y ahí puede perder rentabilidad.

En líneas generales, el iPad Air es el punto dulce perfecto del mercado actual.

Tienes muchísima potencia bruta, buena conectividad y un diseño precioso sin tener que arruinarte.

Para la inmensa mayoría de estudiantes, este es el dispositivo rey que recomendaría comprar sin pestañear.

Precio del iPad Pro M5

Si miramos hacia el iPad Pro, los números ya dan un poco de vértigo.

El modelo de 11 pulgadas exige un desembolso inicial digno de un ordenador portátil de gama alta.

Y si quieres la configuración máxima posible, con versiones de 1 TB o 2 TB, el procesador completo, 16 GB de RAM y cristal nanotexturizado, el precio puede escalar muchísimo.

Es una cantidad de dinero orientada exclusivamente a profesionales o a quienes quieren darse un capricho muy grande.

El iPad Pro no es para todo el mundo.

Es una máquina pensada para quienes realmente van a aprovechar su pantalla OLED, los 120 Hz, el chip M5, la RAM extra, la velocidad de transferencia y las opciones profesionales.

Cuál deberías comprar

La gran diferencia de especificaciones de este año es de locos, pero la decisión final es más sencilla de lo que parece.

El iPad Air es la compra inteligente.

Es el que recomendaría a la mayoría de personas sin pensarlo dos veces.

Tiene potencia brutal, buen diseño, 12 GB de RAM, buena pantalla, buen tamaño y un precio más equilibrado.

Por su parte, el iPad Pro es el Ferrari de las tablets modernas.

Su panel OLED, los 120 Hz y el chip M5 son un carísimo caramelo.

Si te ganas la vida produciendo contenido, editando video, diseñando, animando o trabajando con archivos pesados, esta obra de ingeniería puede ahorrarte muchas horas de trabajo y frustraciones.

Conclusión

No existe una decisión equivocada si tienes claro para qué vas a usar la tablet.

Si eres estudiante, usuario general, quieres tomar apuntes, navegar, ver contenido, usar aplicaciones, estudiar, dibujar de vez en cuando o trabajar de forma cómoda, el iPad Air M4 es la compra más inteligente.

Si eres profesional, necesitas la mejor pantalla, más velocidad, 120 Hz, OLED, chip M5, más RAM, mejor carga, Thunderbolt y una experiencia sin compromisos, entonces el iPad Pro M5 tiene sentido.

Evalúa seriamente tu bolsillo y tus necesidades diarias.

Elijas el que elijas, te vas a llevar a casa un equipo alucinante.

Pero si hablamos de equilibrio, precio y potencia para la mayoría, el iPad Air M4 es la opción más recomendable.

Si hablamos de lo mejor de lo mejor sin mirar tanto el precio, el iPad Pro M5 es el monstruo absoluto.

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Escrito por
6rjc0
Soy un joven dominicano dedicado a la creación de páginas web, con un proyecto de vida claro y una visión enfocada en el crecimiento, la disciplina y el trabajo constante. Me esfuerzo cada día...

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